Si no está satisfecho con las patas de gallo y las arrugas faciales que han aparecido entre las cejas, el Botox puede ayudar. Cuando es administrado por un médico calificado, los efectos del Botox pueden ser casi instantáneos y rejuvenecer su apariencia. El tratamiento de Botox es rápido y relativamente indoloro, suponiendo unas pocas inyecciones simples con una aguja muy fina.
Este producto consiste en detener la contracción de los músculos en el área afectada, previniendo en gran medida la aparición de arrugas. El procedimiento en sí mismo es mínimamente invasivo y consiste en la inyección de la Toxina Botulínica del Tipo A directamente en áreas específicas de la cara y/o el cuello. Pinchar en los puntos adecuados donde los músculos se contraen es crucial para el éxito del tratamiento de Botox, y por este motivo la Doctora Belsley les recomienda que busquen la ayuda de un cirujano cualificado. Una vez administrado, no es necesario ningún período de convalecencia y los pacientes pueden reanudar sus actividades normales a pesar de que generalmente se recomienda que permanezcan alejados del sol. Los efectos del Botox son evidentes una alrededor de semana después del tratamiento y su efecto perdura unos tres meses, aunque esto puede variar dependiendo de las características de los pacientes. El Botox es actualmente el procedimiento cosmético más popular en los Estados Unidos, y aplicado con habilidad representa uno de los tratamientos más seguros y eficaces disponibles para tratar arrugas faciales de grado moderado a severo.




